En dicho municipio se produjo un aseguramiento de armas y vehículos que eran utilizados por los presuntos criminales.
Monterrey. – El Operativo Muralla permitió contener esta semana el ingreso de un grupo criminal que presuntamente buscaba llegar a la zona metropolitana de Monterrey, tras un despliegue de seguridad en el municipio de Parás que derivó en el aseguramiento de armas y vehículos.
Gerardo Escamilla Vargas, secretario de Seguridad Pública de Nuevo León, informó que la intervención fue posible a partir de labores de inteligencia y se realizó sin que las autoridades tuvieran que enfrentarse con los presuntos delincuentes.
“Derivado de labores de inteligencia, se activó la operación en el municipio de Parás y sin que se produjera ningún enfrentamiento, se logró el aseguramiento de armas y vehículos pertenecientes a un grupo criminal que pretendía ingresar a la zona metropolitana”, señaló.
El funcionario explicó que la Operación Muralla forma parte de la estrategia de seguridad denominada Presencia Total de Fuerza Civil y se desarrolla principalmente en municipios rurales para detectar posibles incursiones de grupos delictivos hacia el área metropolitana.
Los despliegues se realizan de manera coordinada con la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional, además de otras instituciones de seguridad.
Como resultado de los operativos efectuados durante la última semana, las autoridades reportaron 75 personas detenidas, así como el aseguramiento de 16 vehículos y cuatro armas de fuego.
Escamilla Vargas señaló que el trabajo de inteligencia permite identificar con anticipación posibles movimientos de grupos criminales y actuar antes de que lleguen a la zona metropolitana, reduciendo además el riesgo de enfrentamientos que puedan afectar a la población.
En cuanto a los trabajos del Grupo de Coordinación Metropolitana de Nuevo León, se reportaron 80 personas detenidas durante la última semana, entre ellas ocho que contaban con órdenes de aprehensión vigentes por delitos de alto impacto.
Gerardo Escamilla señaló que los ocho detenidos son considerados presuntos generadores de violencia y fueron ubicados como resultado de las acciones coordinadas entre las distintas corporaciones.
En los operativos participaron policías municipales, Fuerza Civil, la Secretaría de la Defensa Nacional, Guardia Nacional, Centro Nacional de Inteligencia, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal, Fiscalía General de la República, Fiscalía General de Justicia de Nuevo León y Agencia Estatal de Investigación.
Monterrey concentró la mayor cantidad de detenciones, con 10 personas, seguido de Juárez con cinco; Guadalupe con cuatro; Apodaca con tres, y Escobedo con dos.
Además de las detenciones, las autoridades reportaron el aseguramiento de 13 vehículos y ocho armas de fuego durante las intervenciones realizadas en distintos puntos del área metropolitana.
Escamilla Vargas destacó que el modelo de coordinación permite concentrar los esfuerzos de seguridad en zonas y objetivos considerados prioritarios por su posible relación con actividades delictivas.
De acuerdo con las autoridades estatales, este esquema continuará fortaleciéndose mediante la participación conjunta de corporaciones municipales, estatales y federales.








