Arlington, Texas, (Creativoz16nueve | Ranulfo Palafox).- España volvió a escribir una página dorada en su historia futbolística. Con una actuación sólida, madura y de enorme personalidad, la selección dirigida por Luis de la Fuente derrotó 2-0 a Francia en la primera semifinal de la Copa Mundial de la FIFA 2026 y selló su boleto a la gran final del torneo, donde buscará conquistar el segundo campeonato del mundo de su historia.
En un Estadio Dallas repleto y con ambiente de auténtica final adelantada, la Roja confirmó que atraviesa uno de los mejores momentos de su proceso. Del otro lado estaba una Francia plagada de talento, con figuras como Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé y Michael Olise, pero que terminó superada por un equipo español que supo imponer su ritmo desde el silbatazo inicial.
Los primeros minutos mostraron a dos selecciones estudiándose, aunque España fue la primera en tomar el control del balón. Con Pedri y Rodri manejando los tiempos desde el mediocampo, el conjunto ibérico comenzó a inclinar la cancha y a generar llegadas por las bandas con Lamine Yamal y Nico Williams, quienes obligaron a la defensa francesa a retroceder constantemente.
La presión española encontró recompensa al minuto 22. Lamine Yamal desbordó por el costado derecho y, tras ingresar al área, fue derribado por la zaga francesa. El árbitro señaló de inmediato la pena máxima. Mikel Oyarzabal tomó la responsabilidad desde los once pasos y, con gran serenidad, engañó al guardameta francés para colocar el 1-0 y hacer estallar a la afición española presente en Arlington.
Con la ventaja en el marcador, España no renunció al ataque. Francia intentó reaccionar por medio de Mbappé, pero cada avance encontraba una muralla encabezada por Robin Le Normand y Pau Cubarsí, quienes ofrecieron una de sus mejores actuaciones del campeonato.
Antes del descanso, España estuvo cerca de ampliar la diferencia cuando Lamine Yamal envió el balón al fondo de la red tras una gran combinación colectiva. Sin embargo, el asistente levantó la bandera por fuera de lugar, manteniendo con vida a los franceses rumbo al descanso.
Didier Deschamps movió sus piezas para la segunda mitad en busca de mayor profundidad ofensiva. Francia adelantó líneas y comenzó a tener más posesión, aunque sin generar oportunidades claras frente al arco defendido por Unai Simón, quien respondió con seguridad cada vez que fue exigido.
Cuando el conjunto galo parecía acercarse al empate, España volvió a golpear con contundencia. Al minuto 58, Dani Olmo filtró un pase preciso para la incorporación de Pedro Porro. El lateral apareció a toda velocidad, controló con categoría y definió cruzado para vencer al arquero francés y colocar el 2-0 que prácticamente sentenció la eliminatoria.
El segundo tanto fue un golpe anímico del que Francia nunca pudo recuperarse. Mbappé intentó asumir el protagonismo, pero fue bien contenido durante toda la noche por la defensa española, que cerró espacios y mostró una disciplina táctica impecable.
Los minutos finales fueron administrados con inteligencia por España. El equipo de Luis de la Fuente hizo circular el balón, enfrió el partido y desesperó a un rival que comenzó a acumular errores y pérdidas de balón producto de la presión.
Cuando el árbitro decretó el final del encuentro, los futbolistas españoles estallaron en un abrazo colectivo sobre el césped. El sueño mundialista seguía más vivo que nunca. España regresaba a una final de la Copa del Mundo después de una campaña marcada por su regularidad, su propuesta ofensiva y una generación de futbolistas jóvenes que ha sabido combinar talento con personalidad.
Al término del encuentro, el seleccionador Luis de la Fuente destacó el compromiso de sus jugadores.
“Este equipo nunca deja de creer. Hemos trabajado muchísimo para llegar hasta aquí y hoy demostramos carácter, solidaridad y calidad. Estamos muy orgullosos, pero todavía nos queda el paso más importante.”
El autor del primer gol, Mikel Oyarzabal, reconoció que el penal representó uno de los momentos más importantes de su carrera.
“Sentía mucha responsabilidad, pero también mucha confianza. Sabíamos que marcar primero podía cambiar el partido. Ahora disfrutaremos esta clasificación y después pensaremos en la final.”
Por su parte, Pedro Porro, quien sentenció el encuentro con el segundo tanto, aseguró que el grupo mantiene los pies sobre la tierra.
“Este equipo no se conforma. Sabemos que todavía falta un partido para cumplir el objetivo. Hoy dimos un gran paso, pero queremos terminar el trabajo.”
En contraste, el técnico francés Didier Deschamps reconoció la superioridad del rival y lamentó la falta de contundencia de su equipo.
“España fue mejor durante muchos momentos del partido. Tuvieron más claridad con el balón y aprovecharon sus oportunidades. Nos duele quedar fuera, pero debemos aceptar que enfrentamos a una gran selección.”
También Kylian Mbappé expresó su frustración tras la eliminación.
“Es una derrota difícil de aceptar. Queríamos jugar otra final, pero España hizo un gran partido. Ahora debemos levantar la cabeza y terminar el torneo de la mejor manera posible.”
Con este triunfo, España confirma que es uno de los equipos más completos del Mundial 2026. Ha eliminado a rivales de enorme jerarquía mostrando un fútbol equilibrado, con una defensa prácticamente impenetrable y una ofensiva capaz de resolver en los momentos clave.
La Roja esperará ahora al vencedor de la segunda semifinal entre Inglaterra y Argentina para disputar la gran final del próximo 19 de julio, donde intentará conquistar su segunda estrella mundial. Francia, mientras tanto, deberá concentrarse en el partido por el tercer lugar, cerrando un torneo que dejó sensaciones encontradas para una generación que aspiraba nuevamente a levantar la Copa del Mundo.
Arlington fue testigo de una noche histórica. España volvió a demostrar que el presente le pertenece y que está a un solo partido de alcanzar la gloria máxima del fútbol mundial.









