Nueva York.- (Creativoz16nueve | Ranulfo Palafox) Los Dodgers de Los Ángeles arrancaron con el pie derecho la segunda mitad de la temporada 2026 de las Grandes Ligas al imponerse por cerrado marcador de 2-1 a los Yankees de Nueva York en el primero de la esperada serie disputada este viernes 17 de julio en el Yankee Stadium. El héroe de la noche fue Max Muncy, quien conectó un decisivo cuadrangular de dos carreras en la séptima entrada para darle la vuelta al encuentro y silenciar a la afición neoyorquina.
El duelo cumplió con las expectativas de una rivalidad entre dos de las franquicias más emblemáticas del béisbol. Durante seis entradas, el protagonismo fue absoluto de los lanzadores, con Gerrit Cole y Roki Sasaki ofreciendo un auténtico recital desde la lomita.
Sasaki, quien buscaba recuperar confianza tras una primera mitad de campaña irregular, mostró una de sus mejores actuaciones del año. El japonés trabajó cinco entradas y dos tercios, permitió apenas cinco imparables, una carrera —que fue sucia—, otorgó una base por bolas y recetó cinco ponches, manteniendo bajo control a una ofensiva de los Yankees que nunca logró descifrarlo.
Del otro lado, Gerrit Cole parecía encaminado a una victoria de calidad. El as de Nueva York dominó a los bateadores angelinos durante seis episodios, utilizando su repertorio de rectas y rompientes para acumular ocho ponches y mantener en blanco a los Dodgers.
Los Yankees habían tomado ventaja en el cuarto inning gracias a una combinación de un doblete de Jasson Domínguez y un error defensivo de Los Ángeles que terminó convirtiéndose en una carrera sucia tras un lanzamiento descontrolado. Aunque la ofensiva local generó algunas oportunidades, nunca consiguió ampliar la diferencia.
La historia cambió en la séptima entrada.
Mookie Betts abrió el episodio negociando una base por bolas y preparó el escenario para Max Muncy, quien enfrentó a Cole en uno de los turnos más importantes del partido. Después de varios lanzamientos de gran calidad, el tercera base encontró un pitcheo que depositó detrás de la barda del jardín derecho para conectar un cuadrangular de dos carreras que puso arriba a los Dodgers por 2-1.
El batazo representó el único gran error de Cole en toda la noche, pero fue suficiente para cambiar el rumbo del encuentro y darle a Los Ángeles una ventaja que ya no perdería.
El bullpen de los Dodgers hizo el resto del trabajo.
Jack Dreyer se apuntó la victoria tras relevar con autoridad, mientras que Alex Vesia mantuvo la ventaja antes de entregar la pelota al cerrador Tanner Scott, quien retiró la novena entrada para conseguir su salvamento número 14 de la temporada.
Uno de los momentos clave llegó en la octava entrada cuando los Yankees amenazaban con empatar el encuentro. Un doblete puso corredores en posición de anotar, pero una brillante jugada defensiva encabezada por Mookie Betts, quien participó en un perfecto relevo desde los jardines, terminó retirando en el plato a Trent Grisham y preservó la ventaja angelina. La decisión fue revisada y confirmada por los umpires.
Para los Dodgers, el triunfo significó cortar una racha de tres derrotas consecutivas y comenzar con buen ritmo la segunda mitad del calendario, además de enviar un mensaje en una serie con aroma de postemporada.
Los Yankees, por su parte, desperdiciaron una sólida apertura de Gerrit Cole y resintieron nuevamente la falta de producción ofensiva, agravada por la ausencia de Aaron Judge, quien continúa recuperándose de una lesión. La novena neoyorquina dejó escapar varias oportunidades de anotar y terminó pagando caro el cuadrangular de Muncy.
Con la victoria, Los Ángeles toma ventaja de 1-0 en la serie y llega fortalecido de cara al segundo compromiso, en el que ambos equipos buscarán seguir sumando en una temporada donde cada triunfo comienza a ser determinante en la carrera rumbo a los playoffs.









