Canadá (creativoz16nueve.com).- A semanas de que arranque la revisión del T-MEC, Canadá abrió la puerta a fortalecer todavía más su relación económica con Estados Unidos y México, en medio de un escenario marcado por aranceles, presión geopolítica y competencia global.
El primer ministro Mark Carney aseguró que Ottawa mantiene sobre la mesa la idea de construir una especie de “Fortaleza Norteamérica”, enfocada en sectores estratégicos que permitan blindar la economía regional y aumentar la competitividad del bloque comercial.
Aunque no detalló cuáles serían las industrias prioritarias, el gobierno canadiense ha puesto especial interés en áreas como energía, minerales críticos y cadenas de suministro vinculadas a manufactura y tecnología.
Las declaraciones llegan en un momento clave para el acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, cuya revisión está programada para este año, justo cuando la relación entre los socios atraviesa nuevos roces por aranceles al acero, automóviles y productos industriales impulsados desde Washington.
Carney también dejó claro que Canadá no quiere depender exclusivamente del mercado estadounidense y adelantó que buscarán acelerar acuerdos con otras regiones del mundo, incluyendo India y países sudamericanos.
Sin embargo, el movimiento más incómodo para Estados Unidos ha sido el reciente acercamiento comercial entre Canadá y China, especialmente tras el acuerdo que permitirá la entrada de algunos vehículos eléctricos chinos con aranceles reducidos.
La estrategia canadiense parece caminar sobre dos líneas: mantener vivo el bloque norteamericano y, al mismo tiempo, abrir nuevas rutas comerciales para reducir riesgos ante la incertidumbre económica global.
Con la revisión del T-MEC cada vez más cerca, Norteamérica entra en una etapa donde el comercio ya no solo se negocia con dinero, sino también con poder político y control estratégico.




