Ir al contenido

CREATIVOZ16NUEVE.COM

MEDIO DIGITAL

NOTICIAS · DEPORTES · TRANSMISIONES

Carrusel · Sonora

CARRUSEL | EL REGRESO DE PANCHO PLEITOS | PUES NO, NO PELAN A LORENIA

05.10.2026 · creativecore

Por Víctor Fausto Silva D.
Para quienes tenían dudas de que los discípulos de Guillermo Padrés están de regreso tomando por asalto a Morena y le tirarán a todo lo que se mueva, ahí está el auto destape de Pancho Vázquez Valencia, apuntándose para coordinar la defensa de la 4T en el séptimo distrito, lo que traducido al cristiano significa que buscará embolsarse la diputación federal.
¡Nada pescadito!, sobre todo para alguien que terminó siendo un apestado del mismísimo gobernador Alfonso Durazo, que primero le tendió la mano y luego –por algo sería- se la retiró tan abruptamente, que terminó migrando al altiplano en busca de otras agarraderas, que a la mejor ya pepenó, vista su osadía de regresar para atravesársele, ahora que el de Bavispe mueve la baraja electoral.
Con un mensaje en sus redes, Pancho Vázquez hace el anuncio y presume que durante seis años “tuve el honor de trabajar junto al gobernador Alfonso Durazo. “Esa experiencia -dice- me enseñó que gobernar significa estar cerca de la gente, escuchar sus necesidades y trabajar para que las familias vivan mejor”, pero no explica por qué, si iba tan bien encarrilado, cayó de la gracia del mandatario.
A ciencia cierta, nadie supo nunca por dónde o con qué méritos se le coló, a menos que Durazo lo haya sometido a algún extenuante exorcismo que de golpe y porrazo lo pintó de un color más guinda que el suyo, enviando a segundo término su dilatado expediente en las filas blanquiazules.
Porque mire usted que ahí rodó bastante, desde los años mozos en la dirigencia juvenil del PAN en Sonora y la Secretaria de Acción de Gobierno, amén de haber sido consejero estatal por muchos años, para terminar especializándose en Secretarias particulares, pues las ocupó con el diputado David Figueroa, con María Dolores del Río –miembro además de su precampaña a la gubernatura- y con César Bleizeffer, cuando éste fue Subsecretario “B” de gobierno, con Guillermo Padrés.
Vaya usted a saber si Durazo atendió alguna recomendación precisamente por ese dominio del columpio burocrático, pero el caso es que, por encima de probados morenistas, Pancho Vázquez apareció de sopetón como Secretario Particular, una posición envidiable para cualquiera que busque proyectarse,,, siempre y cuando la lealtad y la eficiencia le permitan granjearse el apoyo del jefe.
Parece que no ocurrió así, porque al tiempo lo mandaron a la Secretaría del Trabajo, lo que inicialmente fue visto como un ascenso, pero luego, como un tobogán por el cual se deslizó hasta dar con el duro suelo.
Por esos días, le estalló el escándalo aquél de que presuntamente le dio por agenciarse una “feriecita” extra, ordenando a los presidentes de las Juntas de Conciliación y Arbitraje que pidieran una comisión ¡del 30 por ciento! en cuanto laudo sacaran a favor de trabajadores con algún litigio en esas instancias.
Aquello no terminó bien: las denuncias rebotaron hasta el palacio de gobierno y hasta no verte, Jesús mío. Pancho emigró a México y de pronto ya estaba colado con la ministra de la Suprema Corte, Yasmín Esquivel, sí, la misma a la que se acusó en su momento de plagiar una tesis para titularse como abogada.
Raspada y todo, López Obrador la impuso como ministra. Y raspado y todo, Pancho Vázquez retornó a la ubre presupuestal.
Ahora, el problema no es que Pancho Vázquez reaparezca, sino el momento y las circunstancias en que lo hace, precisamente cuando Durazo busca calmar las aguas que se le agitaron con el destape de Lorenia Valles y tendrá que tejer fino a la hora de repartir posiciones. Como dice el dicho: ya eran muchos ¡y parió la abuela! , ahora con otro apuntado.
Por si algo faltara, la sola presencia de Pancho hace resurgir los resquemores de la base morenista respecto a la creciente colonización que han venido sufriendo, por ex priistas y ex panistas, y no de cualquier clase, sino de personajes abiertamente señalados como corruptos.
Específicamente en su tierra natal, Huatabampo, ya comenzaron a sentirse los efectos de la cizaña que siembra por su ambición desatada, pues empezó a calentarle la plaza ¡a su propio hermano!, el alcalde Beto Vázquez.
A sabiendas de que su hermano aspira a la reelección, Pancho no ha tenido empacho alguno en agitar las aguas a favor de su declarado adversario Aldo Valenzuela, “El Kanías”, con golpes orquestados por aquí y por allá, utilizando especialmente las redes sociales.
Ya lo descubrieron como la mano que mece la cuna, pero eso no deja de meter ruido en una plaza donde Beto ha sabido conciliar y llevar la fiesta en paz, echando por delante los logros alcanzados en su administración, que seguramente quedarán sobre el escritorio del gobernador e incluso de Lorenia Valles a la hora de las decisiones.
Y si en sus tiempos de furibundo panista, Pancho Vázquez fue conocido como “Pancho Pleitos”, siempre presto al zafarrancho en cualquier escenario que se le prestara, ¿alguien será tan incauto de creer que el exorcismo de Durazo le quitó lo cizañero y buscabullas, así sea contra su propio hermano?
Cosas peores se verán, dice la Biblia, y parece que de entrada, estamos por ver una versión actualizada de Caín contra Abel…
Pues no la “pelaron”
Y a propósito de lo dicho aquí arriba sobre las negociaciones en Morena para calmar las aguas tras el destape de Lorenia Valles, al que se le cargó la chamba es al gobernador Durazo. No es sólo por su carácter de presidente del Consejo Nacional del partido, sino porque doña Lorenia nomás no ha podido sentar en la misma mesa a Javier Lamarque Cano y a Célida López.
Nomás no la han “pelado”, porque además del coraje entripado, ambos decidieron elevar la mira a la hora de negociar, Lamarque exigiendo compromisos directos con el gobernador y Célida picando piedra con Citlali Hernández, la segunda al mando de Morena a nivel nacional.
Vaya usted a saber qué consigan y a qué niveles, pero se sabe que en cuanto a municipios, Lamarque tiene sobre la mesa las candidaturas a las alcaldías de Benito Juárez, Etchojoa, Obregón, Guaymas entre otras. Y diputaciones locales estarían por verse cuales serian.
En éste último, surge el nombre de Joel González, que se la jugó en serio con el cajemense, y a quien reconoce como uno de los que mejores cuentas rindieron, a la hora de organizarle los eventos más nutridos y lucidores para la causa.
Por lo pronto, no hay que perder de vista al profe, de larga trayectoria en la talacha de estas lides.

Diseño y desarrollo de JR Álvarez Iceido