Ir al contenido

CREATIVOZ16NUEVE.COM

MEDIO DIGITAL

NOTICIAS · DEPORTES · TRANSMISIONES

Espectáculos · Internacional

KEANU REEVES NO QUIERE UN CONSTANTINE CON ALMA DE JOHN WICK

31.10.2026 · creativecore

La esperada secuela de Constantine comienza a tomar forma, pero Keanu Reeves tiene una condición para volver a interpretar al célebre exorcista de DC: que la película conserve su esencia sobrenatural y no termine convertida en otra superproducción de acción al estilo de John Wick.

A más de dos décadas del estreno de la cinta original de 2005, el regreso de John Constantine continúa despertando expectativas entre los seguidores de una historia que encontró su personalidad en el terror, el misticismo y la eterna confrontación entre el cielo y el infierno.

De acuerdo con declaraciones de Peter Stormare, quien interpretó a Lucifer en la primera película, Reeves no habría quedado satisfecho con algunos de los primeros planteamientos para la secuela. En una entrevista con The Direct, el actor señaló que los guiones estaban tomando un rumbo demasiado cercano al universo de John Wick, con una apuesta por las grandes secuencias de acción y el espectáculo visual.

Según el relato de Stormare, Warner Bros. buscaba una producción de mayor escala comercial, con enfrentamientos espectaculares, efectos especiales y una intensidad que pudiera competir con las grandes franquicias de Hollywood. Sin embargo, esa visión no sería precisamente la que Reeves desea para el personaje.

El protagonista habría dejado clara su postura: ya hizo John Wick y no necesita repetir esa fórmula. Para él, Constantine pertenece a otro territorio cinematográfico, uno donde los demonios, las personas comunes, los conflictos espirituales y el horror psicológico tienen mucho más peso que las persecuciones o las peleas coreografiadas.

Y ahí está precisamente el corazón de la discusión. La primera Constantine, dirigida por Francis Lawrence, no necesitó convertir a su protagonista en un héroe invencible. Su atractivo estaba en presentar a un hombre atormentado, condenado por sus propias decisiones, capaz de mirar de frente a los demonios mientras luchaba con los suyos.

La atmósfera sombría, los símbolos religiosos, la amenaza constante del infierno y la particular interpretación de Reeves terminaron por darle a la película una identidad que sobrevivió al paso de los años. Aunque su recepción inicial fue dividida, la cinta consiguió construir una base de seguidores que todavía espera una continuación a la altura de aquel universo.

La información difundida también apunta a que Reeves y Lawrence buscan mantener el control creativo de la secuela, mientras Akiva Goldsman trabaja en una nueva versión del guion. La intención sería desarrollar una historia más oscura, con una orientación adulta y mayor cercanía al terror sobrenatural. No obstante, los detalles sobre el contenido definitivo, su clasificación y su posible integración a DC Elseworlds todavía requieren confirmación oficial.

El verdadero desafío de Constantine 2 no será superar a otras franquicias en explosiones, presupuesto o escenas de combate. Será recuperar esa sensación de inquietud que convirtió a la primera película en una experiencia distinta dentro del cine basado en cómics.

Porque John Constantine nunca necesitó ser John Wick. Su mundo es mucho más perturbador: uno donde el enemigo no siempre puede derrotarse a golpes, la salvación tiene un precio y hasta el diablo puede aparecer con una sonrisa.

Si Reeves consigue imponer esa visión, la secuela podría ofrecer algo que escasea entre las grandes producciones actuales: una película de superhéroes que no tenga miedo de convertirse, ante todo, en una auténtica historia de terror.

Diseño y desarrollo de JR Álvarez Iceido