Bolivia (creativoz16nueve.com).- Bolivia inicia este lunes uno de los procesos judiciales más delicados de los últimos años: el juicio contra el expresidente Evo Morales por el presunto delito de trata agravada de personas.
La fiscalía acusa al exmandatario de haber sostenido una relación con una menor de edad durante su gobierno y de haber tenido una hija con ella en 2016, señalamientos que Morales rechaza y califica como parte de una persecución política.
La audiencia se llevará a cabo en Tarija, al sur del país, aunque la defensa adelantó que el exlíder boliviano no se presentará, argumentando que no fue notificado de manera legal y directa.
El caso mantiene a Morales bajo fuerte presión judicial desde hace meses. Desde octubre de 2024 permanece resguardado en el Trópico de Cochabamba, su principal bastión político y sindical, donde seguidores mantienen vigilias permanentes para impedir una posible detención.
Las autoridades bolivianas aseguran que la orden de captura sigue vigente y que la fiscalía reunió más de 170 pruebas para sostener la acusación en el juicio oral.
El proceso también ocurre en medio de un clima político y social complicado en Bolivia, marcado por protestas, crisis económica y divisiones internas dentro del movimiento político ligado a Morales.
Mientras tanto, el expresidente insiste en que las acusaciones fueron fabricadas. En días recientes aseguró que no busca impunidad, pero exigió que cualquier señalamiento sea probado con evidencia real y dentro de un proceso imparcial.
El juicio podría convertirse en un nuevo punto de quiebre para la política boliviana y para el futuro de uno de los personajes más influyentes y polémicos de América Latina en las últimas décadas.

