HARRY KANE PONE A INGLATERRA A 8VOS AL DERROTAR A CONGO
01.07.2026 · creativecore
Atlanta, Georgia, (Creativoz16nueve | Ranulfo Palafox).- La historia parecía encaminada a una de las mayores sorpresas de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Durante más de una hora, la República Democrática del Congo tuvo contra las cuerdas a una de las potencias tradicionales del fútbol mundial. Sin embargo, cuando la presión era máxima y el reloj comenzaba a convertirse en enemigo, apareció el hombre de siempre. Harry Kane marcó un doblete en el tramo final y rescató a Inglaterra con una sufrida victoria de 2-1 que mantiene vivos los sueños mundialistas de los Tres Leones.
El Mercedes-Benz Stadium fue escenario de un duelo intenso, vibrante y lleno de emociones. Inglaterra llegaba como amplia favorita tras una sólida fase de grupos, mientras que el Congo afrontaba el compromiso sin complejos, dispuesto a escribir una página histórica para el fútbol africano.
Y desde el inicio quedó claro que los congoleños no estaban dispuestos a ser simples espectadores.
Apenas transcurrían siete minutos cuando la sorpresa se instaló en Atlanta. Un rápido avance africano encontró mal posicionada a la defensa inglesa y Brian Cipenga aprovechó el espacio para definir con sangre fría ante Jordan Pickford. El balón terminó en las redes y el estadio explotó entre incredulidad y celebración.
El gol cambió por completo el panorama del encuentro. Inglaterra pasó de la tranquilidad a la ansiedad. El conjunto dirigido por Gareth Southgate monopolizó la posesión del balón, pero se encontró con un rival disciplinado, ordenado y dispuesto a defender cada metro del terreno de juego.
Mientras los ingleses acumulaban centros, disparos y aproximaciones, la figura del arquero Lionel Mpasi comenzó a crecer. El guardameta congoleño respondió con seguridad en cada intervención y frustró los intentos de Jude Bellingham, Bukayo Saka y Phil Foden, quienes buscaban abrir espacios en una defensa que parecía infranqueable.
El descanso llegó con ventaja africana y con las dudas multiplicándose en el banquillo inglés. Las cámaras mostraban rostros de preocupación entre los aficionados europeos, conscientes de que la eliminación comenzaba a convertirse en una amenaza real.
En la segunda mitad Inglaterra incrementó el ritmo. Los cambios ofensivos buscaron abrir el cerrojo congoleño y el asedio se hizo constante. El Congo resistía con valentía, aunque el desgaste físico empezaba a pasar factura.
Los minutos avanzaban y la sensación de una hazaña histórica cobraba fuerza. Sin embargo, los grandes futbolistas suelen aparecer en los momentos más decisivos.
Al minuto 75 llegó el alivio inglés. Anthony Gordon desbordó por la banda izquierda y envió un centro preciso al corazón del área. Allí apareció Harry Kane, quien se elevó entre los defensores para conectar un cabezazo impecable que dejó sin opciones a Mpasi. El empate desató la celebración inglesa y modificó por completo la dinámica emocional del partido.
El Congo acusó el golpe. Lo que durante más de una hora había sido seguridad y confianza comenzó a transformarse en incertidumbre. Inglaterra olió la sangre deportiva y fue en busca del golpe definitivo.
La recompensa llegó a cuatro minutos del final. Kane recibió cerca de la frontal del área, encontró un pequeño espacio y sacó un potente disparo que se coló junto al poste. El capitán inglés salió corriendo hacia la tribuna mientras sus compañeros lo rodeaban en una celebración cargada de alivio.
La remontada estaba consumada.
Los últimos minutos fueron una mezcla de resistencia inglesa y desesperación congoleña. El silbatazo final decretó el triunfo de los europeos y puso fin a una actuación memorable de la selección africana, que abandonó el torneo entre aplausos y con el reconocimiento de haber competido de igual a igual ante uno de los favoritos.
Para Inglaterra, la victoria representa mucho más que una clasificación. Es una advertencia sobre las dificultades que encontrará en la fase de eliminación directa y una demostración de que el talento individual puede marcar diferencias cuando el colectivo no encuentra soluciones.
Ahora el siguiente desafío tiene nombre y apellido: México.
El combinado inglés enfrentará al Tricolor en los octavos de final el próximo 5 de julio, en uno de los duelos más atractivos de la siguiente ronda. Los mexicanos llegan motivados tras eliminar a Ecuador, mientras que Inglaterra lo hará impulsada por la experiencia y el liderazgo de Harry Kane.
El Mundial continúa reduciendo aspirantes y aumentando la tensión. Inglaterra sigue con vida, aunque aprendió en Atlanta una lección que difícilmente olvidará: en una Copa del Mundo no existen rivales pequeños y cualquier descuido puede costar la eliminación.
Por esta vez, los Tres Leones encontraron a tiempo a su salvador. Y su nombre volvió a ser Harry Kane.

